Necesitamos mártires

por Marisol Oviaño

burkini

Estoy rabiosamente en contra de la islamización de Europa.
También estoy rabiosamente de acuerdo con las palabras de Valls, Primer Ministro francés: “El ‘burkini’ no es una nueva gama de bañadores, ni una moda. Es la traducción de un proyecto político, de una contrasociedad, fundado en la esclavitud de la mujer”.(elPeriódico)

Y entiendo que algunos municipios de Francia, con los ataques que han sufrido últimamente, prohíban el burkini en las playas. Mi primera reacción fue aplaudir la medida: hoy sólo se ponen el burkini las mujeres musulmanas y dentro de unos años, cuando esas máquinas de parir hayan terminado su trabajo, habrán llenado Europa de hijos de Alá que formarán partidos políticos y ganarán las elecciones. Y no sólo por el tema demográfico: creo que no pocos hombres occidentales hartos del feminismo radical les votarán. Y entonces todas nos bañaremos con burkini por decreto ley.

Pero, después de documentarme y darle muchas vueltas al asunto, no sé si es buena idea prohibirlos. Aunque no tengo ninguna duda de que se trata de un símbolo de la opresión que sufren las mujeres por parte de una ideología que las considera la puerta del infierno (y a los hombres, dicho sea de paso, animales sin ningún control sobre sus instintos); tengo la sensación de que las que se ponen el burkini para ir a la playa son las “modernas”. Las otras, las más conservadoras, no van a la playa. O se meten en el agua cubiertas de pies a cabeza y aguantan con los ropones mojados y llenos de arena todo lo que haga falta.

El burka no pertenece a la tradición islámica, tal y como nos explica Aina Díaz en un magnífico artículo en Infolibre Y el burkini es un invento reciente. Fue diseñado en el 2003 por la australiana de origen libanés Aheda Zanetti . En una entrevista en El Español, dice que lo hizo para que su sobrina pudiera bañarse como las otras niñas, cuya religión desconocemos porque llevaban los mismos bañadores que las niñas católicas, protestantes, budistas, judías o ateas. . En otra entrevista en The Guardian que publica El Diario afirma que lo diseñó para que jugara al vóleibol, . En cualquier caso y a pesar de que Zanetti no está en contra del sometimiento de la mujer al hombre, creo que diseñó el burkini para que las mujeres musulmanas hicieran algo que hasta entonces no podían hacer.

Pero la diseñadora del burkini vive en Australia, un país donde las mujeres son libres de hacer lo que les dé la gana (siempre que no sean musulmanas).  ¿Opinan lo mismo las musulmanas que viven en países islámicos? En un artículo aparecido en El Mundo, varias de ellas aseguran que el burkini es una imposición, e incluso una que supervisa un internado de chicas, asegura: “estas chicas con ‘burkini’ intentan imponer su ley a las jóvenes que no portan el velo, ya que consideran a estas chicas como impías”.

No hace tantos años, cuando las “suecas” llegaban a las playas españolas, el reprimido Juanito español, se relamía con el espectáculo. Pero ponía el grito en el cielo si a su mujer se le ocurría comprarse un bañador que no tapara bien todos sus encantos. Porque la mujer española era “decente”. Y las “suecas”, unas putas. Imaginemos que Juanito español y su mujer hubieran emigrado a un país de “suecas” con buenas playas, Francia, por ejemplo. Y que la policía francesa hubiera multado a la española por llevar un bañador católicamente recatado en lugar de un bikini. ¿Qué habría dicho Juanito español? (ponedle voz de José Luis López Vázquez): “¿Lo ves cómo esto de venir a la playa sólo nos trae problemas? A partir de ahora sólo iremos de excursión al campo. ¡Campo, mucho campo!”.

Por eso, aunque el cuerpo me pide prohibir el burkini, el niqab y demás, no estoy segura de que multar a las mujeres que lo lleven sea lo más inteligente. Para empezar ellas, que ya son víctimas del machismo musulmán, ahora además lo son del enfrentamiento entre el radicalismo islámico y el laicismo occidental. Y después de la primera multa, probablemente el marido les prohibirá ir a la playa. ¿Es eso lo que perseguimos: que las mujeres musulmanas se queden en casa con la pata quebrada, vigilando que sus hijas perpetúen la sumisión?

Pero, por otra parte, no podemos ceder ni un milímetro en este asunto. De modo que se me ocurren soluciones más imaginativas. Si estuviera en mi mano legislar, pondría el foco en los hombres. Y cada vez que hubiera una mujer con burkini en la playa o con niqab en la calle, obligaría a toda su familia a asistir, hombres y mujeres por separado, a cursos bien largos sobre los derechos de la mujer, la igualdad de sexos en Europa y los metodos anticonceptivos.  Y a la familia que se negara a asistir al curso, le pondría una multa de miles de euros o, en caso de que estuvieran recibiendo ayudas del Estado, les retiraría las subvenciones. Y, si fueran extranjeros, los expulsaría del país.

A ellas les facilitaría el acceso a las obras de otras mujeres musulmanas que luchan por conseguir la igualdad (las hay). De este modo nos quedaría esperanza de que empezaran a pensar por sí mismas y a asociarse para alcanzar los mismos derechos que los hombres. Y eso sólo pueden hacerlo ellas: la libertad no puede ni regalarse ni imponerse.

Por supuesto, no soy ingenua y sé que lo tendrán muy difícil.  Como decía Inar de Solange en Seduciendo a dios: “…las mujeres han de librar su batalla entre las paredes de la casa familiar, y el enemigo a batir son sus ancestros, sus tradiciones, sus padres, sus familiares, su entorno. Su dios”. Nadie dijo que fuera fácil. Ninguna lucha por la libertad lo ha sido, a las mujeres occidentales nos ha costado sangre, sudor y lágrimas alcanzar la situación que tenemos ahora. Y ahora ni nosotras ni el Estado podemos luchar por las mujeres musulmanas. El Estado puede decretar leyes que las protejan de las exigencias del radicalismo islámico, y nosotras podemos apoyarlas en su lucha, pero son ellas quienes tienen que poner las mártires.

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9 respuestas a Necesitamos mártires

  1. REGLAMENTO INTERNO DE USO DE LA PISCINA PARA UNA COMUNIDAD DE PROPIETARIOS

    Reglamento de uso de la Piscina

    Para mejor funcionamiento y disfrute de la Piscina de la comunidad,
    todos los usuarios deben respetar las siguientes normas:

    1.- No esta permitida a entrada a la zona de baño con ropa o calzado de calle.

    • Marisol dijo:

      Yo no he hablado de piscinas, sino de playa. (Y el burkini no es ropa de calle. Según parece, está hecho de la misma tela que los bañadores, y sólo se lo ponen para bañarse).

  2. Ariadna dijo:

    Marisol, muy de acuerdo en general, y especialmente porque abomino del burkini y de la imposición del velo. Tampoco quiero que paguen los platos rotos quien no tiene la libertad de elegir que viste cuando tiene una amenaza de maltrato en su propio hogar, ya sabeis que hay imanes que han enseñado como pegar a las mujeres sin dejar señal…Pero menos mal que para prohibir cosas nuestras leyes se tienen que sujetar a la Constitución, aquí, en Francia…y el Consejo de Estado de Francia ha anulado una prohibición del burkini por no ajustarse a la Constitución y sus valores.
    Me temo que tus otras propuestas tampoco se ajustan a la Constitución española.

    • Marisol dijo:

      No soy abogado, pero no creo que vaya contra la constitución española determinar que las ayudas económicas a inmigrantes y refugiados estén supeditadas a que respeten la igualdad de sexos y asistan a cursos sobre las normas de convivencia europea.

  3. Ariadna dijo:

    Perdón, prefiero aclarar que la propuesta de la expulsión es peliaguda, no se si podria justificar con la Constitución. No es delito. Si son ciudadanos españoles o con residencia legal, no creo que haya posibilidad de expulsión. Y si no, otro día nos pueden expulsar a ti o a mi por otra cosa…
    Y si me parece estupenda la propuesta de que tengan la oportunidad de conocer las obras de musulmanas que luchan por la igualdad. propuesta de que tengan la oportunidad de conocer las obras de musulmanas que luchan por la igualdad.Ni idea de cómo hacerlo posible si via «educación para la ciudadanía» u otras maneras que puedan ser voluntarias pero atractivas.

    • Marisol dijo:

      Ahora mismo ya es voluntario que las musulmanas lean la obra de otras musulmanas que luchan por la libertad de la mujer, y ya ves tú qué resultados. Esos cursillos tendrían que ser obligatorios para la obtención de ayudas. Lo de la expulsión, supongo que será más difícil, pero todo es cuestión de darle vueltas..

  4. Ines Zarza dijo:

    Interesante e inteligente. Gracias Marisol.

  5. Javier Sola dijo:

    Perdon, pero enseñar el cuerpo en la playa no se puede considerar como una obligación. En Camboya (Budista) las mujeres se bañan con su ropa de calle, al igual que en la India (Hindu). De hecho buscan ropa mas o menos de calle que les sirva para bañarse. Nunca se presentarían ante otras personas en un traje de baño, porque se sentirían desnudas. Es esto una “opresión” del sistema? O es porque sencillamente es su cultura (como lo fue en España en el pasado). Tienen que llegar a bañarse desnudas como en España para que podamos decir que están “liberadas”. Son menos felices por bañarse con la ropa que eligen… yo creo que no. Se bañan y divierten igual que nosotros con nuestros bañadores on en pelotas. No se sienten “oprimidas”. Aquí se reirían de cualquiera que les dijera eso. Cuanto es lo correcto que una mujer debe enseñar para que nos parezca correcto? Deben todas ellas desnudarse si vienen a bañarse en Europa?

    En Europa se les ha ido el bolo imponiendo como la gente se tiene que vestir en la playa. El feminismo que pasa por no entender a las que no son como nosotros y avergonzarlas… es una mierda de feminismo. Hay frentes mucho más importantes para la liberación de la mujer islámica. Imponer nuestra forma de vestir (o desvestir) no es una de ellas. Los cambios tienen que ser de fondo, no de forma… eso viene automaticamente si el fondo cambia.

    A lo mejor hay que considerar que el poder bañarse en la playa es ya para ellas un paso adelante en su liberación, y les da un poco más de felicidad… y lo estamos destruyendo con nuestra abominación de las formas, sin considerar el fondo… poniendo barreras a su liberación. El trabajo de género require una comprensión muy profunda de las culturas, basarlo solo en las formas nunca llevará a buen resultado.

  6. Rick dijo:

    Burkini o no, es anecdótico. El problema no es el hardware, sino el software.

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