Así trata el monopolio Canal de Isabel II a sus clientes cautivos

por hijadecristalero

Hace años que me veo obligada a trampear con los recibos de las energéticas y el agua, y con frecuencia no me queda más remedio que pagar mis deudas justo antes de que me corten el suministro.

El otro día me llegó un aviso del Canal de Isabel II para que pagara los recibos que tenía pendientes. Pero cometí el error de echarle un vistazo sin gafas, leí mal la fecha tope para ponerme en paz con ellos, y ayer me cortaron el suministro de agua de la oficina. Dos horas más tarde, acudí a uno de esos cajeros automáticos que tienen lector de barras y pagué. Después, llamé al Canal para informar de que ya había saldado mi deuda con ellos y suplicarles que me devolvieran el suministro. Entonces me dijeron que, como el banco tardaría dos o tres días laborables en transferirles el dinero, si quería volver a tener agua hoy, debía mandarles un fax con el recibo. Y eso hice.

24 horas después, seguía sin agua. Y volví a llamar. Entonces me informaron de que iban a cobrarme algo más de 67 eurazos por volver a restablecer el servicio.

– ¿67 euros? ¿Es que va a venir el ministro a darle a la llave?
– Es nuestra tarifa estándar.

Pero los 67 euros no eran un problema (para ellos), pues no iban a cobrarlos en el acto. El problema era que yo lo había entendido mal: no tardan 24 horas en devolver el suministro, sino en “recepcionar” el fax. En pleno siglo XXI, en plena era de la comunicación inmediata, el monopolio que gestiona el agua de Madrid tarda 24 horas en recibir un fax. Supongo que sus empleados también siguen utilizando manguitos, plumines y papel secante.

– Pero es que ya hace 24 horas y diez minutos que os envié el fax.
– Pues aquí no ha llegado.
– Ya. Lo malo es que es viernes y mucho me temo que vais a dejarme sin agua todo el fin de semana.
– No, mujer. Si a las ocho menos cuarto no ha llegado, enviaremos una nota de urgencia para que vuelvan a dársela cuanto antes. Siga llamando a lo largo de la tarde, a ver si hay suerte.

Tres cuartos de hora después, he vuelto a llamar. El compañero de la otra persona que me atendió antes, me dice que de pasar una nota de urgencia para que me den el agua, nasti de plasti.
– Pero ¿no os ha llegado el fax?
– Sí, pero es que no se ha codificado.
– ¿Eins?
– En principio estaba usted en la lista para que se le restablecieran el suministro hoy, pero debió haber algún problema con el pago de la tarjeta y, al dar error, han anulado la orden.
– Espera, que miro en la cuenta del banco a ver si no me han hecho el cargo…
– No, no hace falta que lo mire, sí se lo han cargado en cuenta.
– Entonces, tú sabes que yo ya he pagado.
– Sí.
– Entonces ¿por qué no das orden de que me den el agua?
– Porque no puedo hacerlo hasta que compruebe que usted ha pagado.
– ¡Pero si acabas de decirme que sí que he pagado!
– Ya, pero es que el fax no se ha codificado.
– ¿Y no hay ninguna solución?
– Sí, que me dé los datos de la tarjeta y vuelva a pagar, y ya le devolveremos nosotros el dinero.
– Tú flipas. ¿Me estás diciendo que para que me deis el agua, además de los casi 70 euros que me vais a cobrar, te pague el doble de lo que os debo?
– Sí.
– Y ¿no hay nadie en su empresa que sepa resolver esta situación tan kafkiana?
– Puede presentar una reclamación ¿quiere que le pase con los compañeros de reclamaciones?
– Sí, por favor.
(…)
– No pueden ponerse ahora, están ocupados. Si quiere déjeme un móvil para que la llamen.
– Pero vamos a ver, que yo no quiero hablar con nadie más, lo que quiero es que me devolváis el suministro.
– Ya le he dicho que por mucho que hablemos, yo no puedo hacer nada.
– Bueno, puedes aguantarme.
– La verdad es que poco más, si sigue insistiendo, tendré que liberar la llamada.
– Bueno, pues dame el número de reclamaciones.
– No puedo dárselo. Déjeme usted un móvil para que ellos la llamen.

Ya hace una hora que le dejé mi móvil. Son las 20:16 de un viernes, nadie va a llamarme y voy a estar –como poco- hasta el lunes sin agua.

De modo que no me queda más remedio que hacerles llegar la queja por caminos extraoficiales. Por favor, ayudadme a difundirla, a ver si entre todos los clientes cautivos podemos hacer que el monopolio agilice su burocracia del siglo XIX.

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4 respuestas a Así trata el monopolio Canal de Isabel II a sus clientes cautivos

  1. Rick dijo:

    Me temo que es inútl. Ese diálogo para besugos lo tengo ya oído y requeteoído con los del teléfono, la luz, el agua, el banco, el gas, el ayuntamiento, la Comunidad, el técnico de reparaciones y un largo etcétera. Debe ser un protocolo de la UE (en España la palabra ‘responsable’ no está en uso).

  2. Malkmus dijo:

    Son totalmente impunes, además con respaldo legal que llega hasta unos niveles incomprensibles. Ellos pueden de propia iniciativa darte de alta en cualquier lista de morosos o impagados, aunque les debas una mierda. Sin embargo, cualquier empresario (entiéndase Pyme o similar), tiene que acreditar 4 meses de impagos para poder dar de alta al moroso en el ASNEF.
    No se, echad cuentas lo que le puede suponer a Orange 80€ (Caso real de alta en el ASNEF) y lo que le puede suponer a una PYME que va justita 4 meses de impago por parte de un cliente (caso real de cierre de PYME).
    Luego eso si, Txemari Ansar y Falipe Gonzalez (por nombrar dos así rápidamente) fichados por compañías de éstas.
    Por la gestión no creo que sea (¿o si?).

  3. oliviamuro estrella dijo:

    y ahora si te contestan desde la incaica peru….no te quiero ni contar….por que les han dado la externalizacion como lo llaman….a un sr madrileño que ha sub sub contratado a personal que fisicamente esta en Lima Peru…..

  4. Es una empresa pública y por tanto dirigida por personas de los partidos, afines o familiares.
    Generalmente no ocupan las direcciones y cargos relevantes personas competentes y libres, al contrario, la mayoría de veces son segundones edvenedizos que se son ductiles y hacen su carrera saltando escalafones sobre profesionales mucho mas diligentes y competentes pero son mal vistos ya que no se dejan manipular en la toma de decisiones.

    Si una compañía eléctrica te envia por la red eléctrica 400 V. en lugar de 220 V., la mayoría se aparatos elécricos acabarían averiados. Contrariamente el Canal de Isabel II sí se permite repartir agua con 10 o 12 bares de presión en varios picos y horas del día sin que quiera saber nada de los daños que ocasiona y responda que ellos no se hacer cargo de distribuir el agua en condiciones adecuadas para no provocar averias reiteradas en los sistemas de riego, en acumuladores de calefacciones, etc. Varios vecinos aburridos han cambiado la caldera hartos de las contínuas averias y fugas de agua provocadas por el exceso de presión. Creian que era la mala calidad o mala instalación de la caldera y tambien mal asesorados por algunos fontaneros/calefactores en su avaricia de vender más acaban gastandose 2000 o 3000 euros innecesarios muchas de als veces.

    Por tanto estamos ante esa mala calidad de españoles que aplauden y santifican son debiles con los fuertes ya que estan en deuda con ellos, y por contra, son fuertes con los debiles, pero definitivamente desconocen lo que es la función pública y el trabajo bien hecho con mayisculas.

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