nocturno

por Marisol Oviaño

Me quedo hasta las diez preparando el boletín en la trinchera proscrita.
Estas semanas de atrás he estado demasiado ocupada barrenando y hace ya tres que envié el último. Algunos lectores habituales me han escrito diciendo que no lo reciben. No sé si es que nos echan de menos y les parece que hace demasiado tiempo que no llegamos a su buzón, o si realmente hay un problema en las bases de datos.
Problemas, problemas, problemas.

Llevo tanto tiempo en estado de alerta que ya lo encuentro tan natural como que los ordenadores tarden media hora en arrancar, se cuelguen constantemente y hagan un ruido de mil demonios.

El de la trinchera falla un poco menos, por eso estoy aquí a estas horas.
Pero de repente, y a pesar de que os estores están echados, no me siento cómoda tras el escaparate. Quiero estar en mi casa viendo la tele bajo una manta. Sin pensar en nada.

Me envío el boletín al ordenador que tengo en el salón, apago todo y cierro.
Es hora de disfrutar del paseo.
El frío intenta morderme, pero la bufanda que me regaló mi hija en Reyes es demasiado grande y no puede atravesarlo. La gente de bien está a buen resguardo en sus casas, sólo me cruzo con los escasos parroquianos de los bares, que han dejado solos a los camareros para salir a fumar.

Me gusta salir tarde, caminar con las orejas calientes en la gélida noche y tomar apuntes de este pueblo fantasma, tan distinto del que cruzo para abrir por las mañanas.

Cenaré con mis hijos, veré algo en la tele y, ya después, terminaré el boletín.
Cuando la vida calla, el escritor escribe.

Esta entrada fue publicada en General. Guarda el enlace permanente.

0 respuestas a nocturno

  1. Chinca C. Salas R dijo:

    Mi querida, apreciada amiga Mirasol, siempre en mi buzón esta presente, cuando no llega acudo a la pagina, es bueno estar al tanto del aconteceder de las ideas para ir mas allá del mañana, mas allá de la imaginación, estadías fantasmales que nos recrean la historia como parte del episodio a vivir en el presente.

    Abrazos.

    Chinca C. Salas R

  2. Anónimo o no dijo:

    “Cuando la vida calla, el escritor escribe”.

    Buen cierre para su artículo. Hay que ser muy escritor para un final así. Enhorabuera.

  3. almagata dijo:

    Qué gusto leerte desde acá. Un abrazo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s