Esa extraña sincronía

por Marisol Oviaño

El hombre que me habla y yo somos la noche y el día.
Él es alto, yo un retaco.

Él me invita a todo,
yo llevo dos semanas pegando con superglú la suela de mis falsas Converse.
Él no tiene hijos ni animales,
yo tengo dos hijos y gato.
Él tiene que inventarse cosas que hacer cada mañana,
yo tengo que inventarme horas que no existen en el día.
Él busca palabras difíciles para hacer preguntas largas,
yo sintetizo.

Él cree que se puede tener todo sin renunciar a nada,
yo sé que para tener lo importante hay que empezar por renunciar a algo.
Él dice que no le gustan las mujeres con canas,
yo no me tiño.

Él conduce,
yo me inclino en las curvas.

Esta entrada fue publicada en Catálogo de hombres, el hombre que me habla, General. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s