dinero, 10

18abr09

por artistadesconocida
Imagen en contexto original: villard

Murió meses antes de cumplir los cuarenta años, pero cuando le enterraron, todavía conservaba su cara de bebé y su aspecto de gordito travieso.

Yo era una feliz mujer recién casada cuando él se sentaba en mi cocina a esperar que se descongelara el jamón york. Podía aparecer a cualquier hora, siempre sin avisar, vivía todos los días como si fuera su cumpleaños y nunca se sabía cuando iba a necesitar dinero.

- Hola, dame cien mil- decía a modo de saludo cuando le abría la puerta.
Entraba directo hasta el frigorífico y cogía una cerveza.
- ¿Quieres una?- me ofrecía siempre generoso.

Yo le preguntaba si tenía prisa. Si no tenía prisa, se quedaría a comer, o a cenar. Entonces yo sacaba del congelador un paquete de papel plata en el que ponía con rotulador “jamón” y lo dejaba al aire, para que se descongelara con relajo. Si la pasta le urgía, escogía uno de los paquetes de papel film en los que había jamón de york y lo metía en el microondas. Cuando el jamón se descongelaba, abría el paquete, retiraba las primeras lonchas y sacaba un paquetito de billetes que, a su vez, estaba envuelto en más papel transparente.

- Dinerito fresco, y nunca mejor dicho.


Un comentario a “dinero, 10”  

  1. 1 Ariadna

    ¡qué bueno!

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